Caen los crepúsculos de las tardes,
soplando el viento angustias pasajeras.
Días efímeros arden cobardes,
quemando ilusiones en la hoguera,
Esta ilusión que persigue tus sueños
no claudica de abrazar tu quimera,
revive de cenizas, con empeño,
impacientando al tiempo que no espera.
Y a recordar tu imagen se detiene,
mi recuerdo, del camino a la vera,
Y de pronto es tu mirada la que viene,
a inspirar este texto que se esmera,
en volcar el amor que hoy te tiene
para llegar a ti de una manera.
D. Méndez.
Advertisement